Desde que eres mamá no solo tus ingresos, sino también tu tiempo, tienen que rendir como nunca

El día de las madres está muy cerca y como hijos nos pone a pensar en cómo podemos demostrarle a nuestra mamá que la queremos y cómo podemos mejorar. Si a ti como mamá, también te preocupa ser mejor en cada aspecto de tu vida, las finanzas son algo que no debes descuidar, ya que son un pilar de nuestra vida cotidiana. Aquí te dejamos cinco consejos para ser financieramente exitosa.

Aprende a decir NO. ¿Cuántas veces no has cedido ante el llanto o cara de tristeza de tus hijos para comprarles algo que sabes perfectamente que no está dentro de tu presupuesto? Si la respuesta es “muchas”, es momento de cambiar ciertas conductas. Probablemente estos gastos sean “hormiga”, esto quiere decir que aunque de momento parezca que no te afectarán y que los tienes bajo control, al sumarlos verdaderamente repercuten en tus finanzas y sí te afectan.

Divide tu presupuesto entre tu familia y tú y respeta las cantidades. Es normal que estés dispuesta a darles casi todos (o todos) tus ingresos a tus hijo y que no te importe si no te toca casi nada. Pero lo recomendable es dividir desde un principio el presupuesto entre los miembros de tu familia que dependen de él. Porque aunque te gustaría, la realidad es que tu también necesitas una parte de ese ingreso. Por ejemplo, si tienes dos hijos puedes dedicar 25% a los gastos del primero, 25% a los gastos del segundo, 25% a los gastos de la casa y 25% para ti. Trata de apagarte a este plan y verás como puedes hacer rendir mucho más tu dinero.

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¿Cuántas veces no has cedido ante el llanto o cara de tristeza de tus hijos para comprarles algo que sabes perfectamente que no está dentro de tu presupuesto?
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Jerarquiza tus gastos. Es una realidad que como mamá, tu sueldo tenga que cubrir demasiados aspectos. Desde comida y despensa, hasta materiales para trabajos de escuela, pero desgraciadamente los ingresos no son infinitos y debemos tener claro cuáles son los gastos primordiales, cuáles son a veces necesarios y de cuáles podemos prescindir. Por ejemplo los servicios para el hogar son algo que no puedes dejar de pagar, pero las salidas de los domingos no son algo indispensable, puedes reducir costos en este tipo de gastos.

Planea tu menú semanal y ahorra en comidas. A veces vamos al súper mercado y compramos lo que se nos va ocurriendo que necesitaremos para la semana o lo que recordamos que ya se agotó en nuestro hogar. Pero esto seguramente tendrá como resultado compras por impulso y olvidos. Lo ideal es llevar una lista basada en un menú diario que planeemos para las comidas de toda la semana, así podrás saber qué ingredientes y qué cantidades necesitarás y solo comprar eso. Verás como tomarte media hora de tu fin de semana para hacerlo, reducirá en gran medida tus gastos del súper mercado.

Sé muy cuidadosa con tus tiempos. Desde que eres mamá no solo tus ingresos, sino también tu tiempo, tienen que rendir como nunca. Y si crees que una cosa no tiene que ver con la otra, estás en un error. Planear tu día, dedicando un horario especifico a cada cosa te ayudará a no estar tan apurada, esto te dejará tiempo para buscar las opciones más baratas y no irte con la primera por prisas, como en el caso de la despensa o evitará que comas en la calle por no tener tiempo para cocinar. Verás que al tener más tiempo, también tendrás más libertad económica.